domingo, 21 de junio de 2009

Noches de Verano

Mi fiel desconocido, sofocante caballero, inesperado Don Juan. No me he resistido a contar las noches en las que la cama arde cuando yaces a mi lado. Son ya cuatro las ocasiones en que me has acariciado tan acaloradamente la piel que sonrojada he saltado del lecho, y medio desnuda me he posado sobre el aféizar para liberar mi incandescente desconcierto.
Te observo de reojo, aún dudo por qué tu presencia me altera en exceso el sueño, y acepto esas cerezas que, recién salidas del frigorífico, me ofreces para calmar mi ansiedad. Las como despacio, sabiendo que cuando el plato vuelva a quedar deshabitado, tengo un lugar que recuperar y un espacio por conquistar.
Sentada, ante un plato vacío, me animo a volver a la cama. Ya tumbada, respiro despacio, aparento tranquilidad. Cierro los ojos y siento que comienzas a desaparecer. Duermo de nuevo. Me despido de ti, no sé si nos volveremos a ver, mañana estrenaré el aire acondicionado.

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viernes, 19 de junio de 2009

A Vicente Ferrer

Ofreció su vida para que otros conocieran lo que es vivir. Estableció una pugna silente frente a la pobreza, un combate contra la desidia de los mundos desarrollados, nos motivó a miles de personas a compartir su estructura generosa, su incondicional valentía.

Admiro sus manos, que tantos futuros han labrado con el único apoyo que desde nuestro cómodo mundo hemos podido aportar, unos míseros euros que a él le han valido para formar a cientos de familias, para crear un poso de educación en una sociedad desestructurada por la falta de compromiso de quienes duermen plácidos habiendo invertido millones en un pateador de balones.

Abrazó sus sueños, fue consecuente con su esencia, siguió a sus entrañas, comprendió lo importante y se dedicó a ello. Férreo Ferrer, Vinculado Vicente, desprendido amigo, maestro de lo posible, caballero del esfuerzo, atípico Ser Humano.

Reconoce en las lágrimas de quienes hoy te lloran las sonrisas de los miles que te aman. Siente en las cientos de palabras que hoy se escriben por tí, la fascinación que has creado en el mundo y el reconocimiento de tu profunda revuelta social.

Simplemente descansa Vicente, porque has sembrado sosiego y está germinando el futuro en Anantapur.

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martes, 16 de junio de 2009

A Luchar

Una batalla, un set, un tiempo, un juego. Es energía invertida en un proyecto, en un deseo, en un futuro que a veces, las que más, se pierde. Competir es enfretarse a la derrota desde que los dedos de tus pies tocan la primera brizna de hierba que abre ante ti, y ante tus oponentes, un amplio campo de oportunidades.
Cuida los traspiés, seca el sudor, ten valentía y arroja coraje, porque cuando el sol se pare en el cenit te quemará la piel y te molestará a la vista, y la lluvia, precipitándose con agonía desde las negras nubes, te frenará, te hará cerrar los párpados para enfocar la vista más allá de la cortina de agua, pero continúa, no pares, los que resisten son los que llegan. No hagas caso a tus rodillas cuando griten de dolor, anima a tu corazón cuando sepas que va a rendirse, convence a tu mente de que todo tu cuerpo, todo tú, es capaz, está preparado para alcanzar esa meta que sueñas, ese premio que ansías, ese trabajo que anhelas.
Continúa, si pierdes un juego dale más fuerte a la pelota en el siguiente set, y sobre todo, visualiza tus movimientos, el Caballo puede con el Rey.


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miércoles, 10 de junio de 2009

Camina

Un sol que nace entre tus rizos, se enconde en tu sonrisa, ilumina tus ojos e inunda tu alma.
Una estrella entre millones que se despierta con tus deseos, se enciende con cada uno de tus pasos y vive para ayudarte a caminar.
Una luz que no sabe más que aguardar uno de tus suspiros, que velar por tus sueños, que entrelazar tu camino con el de la tranquilidad.
Es quien anuncia cada día que volverás a caminar, quien decide con su esperanza que hoy también hay que luchar, quien, con su confianza, sigue agarrando tu mano para que no te vayas.
Es la parte de ti que ya no está y que no se resigna a perder.
Ahora ya no es él, es contigo. Tampoco eres tú, sois.
Camina preciosa, hay luz en tu camino.

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lunes, 8 de junio de 2009

Caricias

El vello de mi vientre se eriza con el roce de tus dedos. Tus cuidadosas yemas dibujan círculos que se convierten en delicadas cosquillas que delinean una suave sonrisa bajo mi nariz. Son caricias tan dulcemente marcadas sobre mi piel que descifran un lenguaje sólo inteligible para mis poros que, chivando el mensaje a mi cerebro a través de los traviosos nervios, impulsan mis carcajadas al mundo. Y entonces ríes conmigo. Y muy despacio me besas y siento que me amas.


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martes, 2 de junio de 2009

Mi Lugar

No es mi lugar y lo sé. Lo he hablado cientos de veces conmigo misma.
Mis uñas no consienten un arañazo más en la misma pared. Mis rizos están hartos de alisarse cada vez que caen entre sus dedos. Mis brazos no pueden servir más de escudo. Mis párpados no quieren volver a contraerse asustados. Mis ojos no resistirían volcar más lágrimas al sofá. Mi garganta ya no puede gritar más fuerte. Mi corazón y mi alma no aguantarán otro ataque de dolor. Yo dejaré de ser con el próximo golpe.


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lunes, 1 de junio de 2009

Ella También Subirá

Tu mirada repara en la gente que, quieta en la estación, escucha el traqueteo del tren sabiendo que pasará de largo en su vida. Ellos conocen que este vagón, ocupado por quienes han tenido la valentía de subirse a él, no les llevará hasta donde desean, no es éste el viaje que ellos han elegido, no es el descanso que merecen.

Parpadeas, no entiendes que aquel hombre pegue con el bastón en el armazón de hierro intentando que el revisor tiene de la cuerda y le ayude a subir. No lo hará, no conseguirá escalar los peldaños que lo separan de nosotros y de nuestro futuro.

Aquella mujer seguirá arreglándose la falda de su vestido mientras espera que el apuesto caballero reconozca en su proceder una señal de coqueteo, y el joven del libro continuará empapándose de conocimientos durante muchos más años, como la niña que revolotea entre sus padres, que será feliz por unos meses más, hasta que, ella sí, suba a este vagón y ocupe el asiento desde el que yo hoy, y sólo hoy, veo el futuro a través los cristales del adiós.


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