Te siento en otro cielo, en un océano distinto al que yo veo.
Te comprendo feliz, sin deseos de volver a lo que ya fue.
Te creo sincero y te aparto de esa verdad.
Te admito las sonrisas que ya no contemplo y te dibujo sencillo, según el recuerdo.
Te suspiro, te anuncio, te aborrezco y te deseo.
Te considero cobarde, un príncipe con corazón de sapo, un alacrán envenenado, un anzuelo desgarrador.
Te añoro, no eres.
Te comprendo feliz, sin deseos de volver a lo que ya fue.
Te creo sincero y te aparto de esa verdad.
Te admito las sonrisas que ya no contemplo y te dibujo sencillo, según el recuerdo.
Te suspiro, te anuncio, te aborrezco y te deseo.
Te considero cobarde, un príncipe con corazón de sapo, un alacrán envenenado, un anzuelo desgarrador.
Te añoro, no eres.
© Creative Commons


¡Hola Ana!
ResponderEliminar¡He encontrado tu blog por casualidad!
Me gustan mucho las pocas entradas que tienes.
Espero que tengas tiempo, te animes y no dejes de escribir.
¡Un beso enorme!
¡Hola Luisa!
ResponderEliminarEspero ser constante, realmente disfruto muchísimo escribiendo y ¿por qué no compartirlo con todo el mundo?
Ya has visto que te tengo enlazada :), a ver si tengo un rato y busco otros blogs que me gusten para enlazarlos al mio.
¡Un Besazo!